Ésta es una de mis rutas favoritas. Se encuentra a unos 5 km de la casa.

 

La ruta es corta, de una media hora de duración, pero merece la pena.

Si bien tiene una longitud de casi cuatro kilómetros, lo que realmente es bonito son los 600 primeros metros, los cuales transcurren por un frondoso bosque de robles, siguiendo el curso de un riachuelo del río Pereiro.

El mismo que en Lestedo, nos regala una pequeña cascada.

Una vez que se llega al mirador bajo los árboles la ruta casi se ha terminado, o al menos la parte más bonita.

Ese es un buen lugar para sentarse a meditar un rato mientras escuchas el sonido del agua caer desde el molino que se encuentra a pocos pasos.

Una vez visité el parque de Garajonay en la Gomera. Puede que la vegetación no sea de la Era Terciaria y que por lo tanto no sea una zona tan visitada.

Sin embargo, cada vez que paseo por esta ruta pienso que Galicia no tiene nada que envidiar a esas bonitas islas.

Aquí también tenemos líquenes en los árboles, fruto de la lluviosa climatología y helechos que llevan años creciendo lentamente.

Esta ruta, la parte que transcurre por el bosque, es como un trozo virgen de naturaleza.

Poca gente conoce esta ruta, lo cual la hace todavía más interesante.

A mi me encanta oír el crujir de la cama de  hojas de los robles bajo mis pies, cada vez que visito los molinos en invierno.

A lo largo del sendero nos encontramos varios molinos restaurados, cascadas y un mirador dentro del bosque.

¿Cómo llegar a los Molinos de Vedra?

Para llegar hay que seguir la N-525 hasta pasar el Centro de Información de Vedra.

Después coger hacia la iglesia parroquial de San Pedro de Vilanova.

El cartel indicador de la ruta de molinos es muy pequeño y es fácil de pasar de largo.

Es mejor fijarse en una señal de dirección prohibida que hay después de la subida paso del Centro de Información (es una casita pequeña al lado de la Nacional y que tiene una gran fuente delante).

Después sólo hay que seguir los indicadores hasta llegar a una zona del bosque donde hay paneles grandes con información de la ruta.

El coche se aparca a un lado de la carretera.

Ruta dos muiños con niños

Hay que bajar andando. Por eso no es lugar donde se pueda ir con carrito para llevar niños pequeños.

Es más bien una ruta para niños mayores. No por su longitud, sino porque tiene zonas con pendiente.

¿Dónde comer en Molinos de Vedra?

Cerca de la ruta no hay restaurantes.

Los pocos que había fueron cerrando por diversos motivos.

En el caso de querer comer por la zona hay que seguir hasta Puente Ulla. 

Allí hay restaurantes para todos los bolsillos.

Desde el económico restaurante Ríos hasta el elegante Pazo Vista Alegre, especializado en bodas y eventos; y también  el Villa Verde.

Otra opción es comer en Lestedo, en el Bar parrillada Fachal o en la Picotiña, ambos restaurantes con platos clásicos a buen precio.

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